BIM

Las artes audiovisuales presentan una esencia singular, mixta, que comparte una fuerte tendencia a la alternatividad con la incursión en el terreno del arte contemporáneo de mayor institucionalización. Históricamente, el cine experimental ha seguido un comportamiento endogámico. Sin ser reconocido como cine por la mayoría y al ser generalmente ignorado por el campo del arte, desarrolló su propio terreno que lo llevó a conservar, salvo en casos excepcionales, una conducta insular. La irrupción de los equipamientos de video de comercialización masiva a mediados de la década del sesenta fue rápidamente aprovechada por varios artistas integrados al circuito del arte contemporáneo que comprendieron la riqueza estética de este nuevo soporte.

Las décadas del ochenta y del noventa delinearon la consolidación del video en los espacios del arte, pero eso no condicionó la riqueza y abundancia de las propuestas que se generaron desde terrenos marginales, en los que el video siempre se sintió mucho más cómodo que en un gran museo. En el desarrollo de esta historia, nuestro momento es especialmente valioso. Debido al vértigo del desarrollo tecnológico, el cine y el video ven transformada su realidad tanto en el los ámbitos de más sólida institucionalidad como en los espacios marginales.

Hoy, con el desarrollo del cine digital, los soportes fílmicos son desterrados de la industria del entretenimiento y se mantienen solo en el terreno del arte, solo para aquellos artistas que comprenden su valor poético y dominan el oficio del cineasta. Al mismo tiempo, el video se ha diversificado exponencialmente. Casi todos llevamos una cámara de alta definición en nuestro bolsillo como parte de esas herramientas omnifuncionales que son los dispositivos de comunicación móvil. En el universo de la selfie y la Internet de alta velocidad, seguir pensando el video como en la década del setenta es un sinsentido.

Esta segunda edición de la Bienal de la Imagen en Movimiento (BIM), producida por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref) y pensada como un lugar de encuentro entre creadores, investigadores, estudiantes, productores culturales y el público amante de las artes audiovisuales en sus expresiones más diversas, tiene como objetivo fundamental generar un abanico de propuestas hacia el que dirigirse en busca de respuestas a las cuestiones que presenta este nuevo universo audiovisual. Es un escenario que comprende las singularidades más extremas del cine y del video, en el que estas herramientas estéticas se pueden pensar desde la historia y la contemporaneidad de sus especificidades más propias.